No somos mas espirituales si somos pobre, antes pensaba: "Dios me amará mas sino tengo dinero".
Luego pensé: "Dios me amará mas todavía si aparte de no tener dinero tengo deudas".
Hoy, despues de décadas de sufrimiento e inmadurez pienso: "Dios me amará mas si me amo a mi mismo y cultivo una riqueza interior que son las cualidades y virtudes que me permitan tener riqueza".
La raíz etimológica de pobreza viene de la infertilidad, de aquel que no produce. Rico es aquél que construye su riqueza interior.
