Nosotros vamos por la vida navegando entre dos mares, entre dos aguas saladas, una de ellas es el sudor, representando el esfuerzo por ser mejores cada dia, y el otro son las lágrimas que nos trae el aprendizaje de lo efímero de este mundo.
Y como marineros lanzados a la aventura navegamos por esos dos mares, con todo un bagaje de sueños, anhelos, ideales, pero tambien de amargura, temores y resentimientos.
Recuerda: Ningun mar calmo hizo experto a un marinero.
