
Dice una frase: Somos seres espirituales viviendo una aventura humama. Sin embargo nos experimentamos en este mundo como seres terrenales aspirando al encuentro con lo superior, con lo alto, con Dios o como quieras llamarle.
Lo único que podemos afirmar es que estamos viviendo una aventura, si tomamos el origen de esta palabra podemos encontrar: "Las cosas que han de venir". Y la vida es una aventura, nos vienen cosas agradables y desagradables, ya sea que seamos entes espirituales viviendo una aventura humana o seres terrenales buscando la espiritualidad, en ambos casos el camino es único, nadie puede saber a ciencia cierta de la intensidad de nuestra alegría o nuestro dolor.
Sin embargo, para vivir esa aventura, no estamos solos, hay una voz interior, una guía invisible, la cual a veces aflora a traves de la intución, que nos guia, que nos sugiere, y su voz, si la sabemos escuchar, es siempre muy certada para la situación.
Somos lo que somos, pero hay algo en nostros que nos guía, y es cuestión de comenzar ese romance con esa parte sagrada de nuestra personalidad, para comenzar a disfrutar y avanzar de manera mas precisa por esa aventura.